Secretario de SEGEPLAN participa en Foro Ministerial sobre Desarrollo de América Latina y el Caribe PNUD-CEPAL
Incluye
Guatemala, 22 de octubre de 2026. “Después de estos años en la función pública, creo que la resiliencia no consiste solamente en resistir una crisis. Consiste en construir Estados capaces de conectar, decidir, anticipar, aprender y perdurar”, reflexionó el titular de la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (SEGEPLAN), Carlos Mendoza, al intervenir en el XVIII Foro Ministerial sobre Desarrollo de América Latina y el Caribe PNUD-CEPAL, celebrado en Panamá esta semana.
Al exponer en la Mesa Temática 4. Del compromiso a la acción: capacidades del Estado y financiamiento para el desarrollo resiliente, el titular de SEGEPLAN añadió que se trata de Estados que puedan pensar mientras actúan. Aprender mientras ejecutan. Y mantener una dirección de largo plazo en medio de cambios cada vez más rápidos. “Porque al final, el desarrollo no ocurre en nuestros documentos. Ocurre —o deja de ocurrir— en la vida de las personas”.
El XVIII Foro Ministerial sobre Desarrollo de América Latina y el Caribe PNUD-CEPAL reunió a autoridades y especialistas para construir de manera conjunta un desarrollo centrado en las personas que amplíe las oportunidades y permita a las próximas generaciones construir sobre los avances alcanzados a los desafíos de la pobreza, la productividad, la protección social y la sostenibilidad.
Al respecto, el funcionario guatemalteco, expuso que, al estar frente de la institución responsable de la planificación del desarrollo en Guatemala, ha llegado a pensar que el gran desafío de los Estados puede resumirse en cinco verbos: conectar, decidir, anticipar, aprender y perdurar.
Explicó que conectar políticas significa algo más que convocar reuniones interinstitucionales. “Significa reconstruir la unidad del problema público desde el territorio y desde la experiencia de las personas”.
En cuanto a decidir, consideró que la verdadera unidad de medida de la planificación no debería ser “cuántos planes producimos, sino cuántas decisiones logramos cambiar”. Planificación, presupuesto, inversión, seguimiento y evaluación tienen que funcionar como partes de un mismo sistema, acotó.
Al referirse a anticipar recordó que nuestra región está atravesando simultáneamente varias transformaciones profundas, entre ellas una transición demográfica, una revolución tecnológica, un cambio climático y también una transformación política más lenta.
En ese contexto, señaló que, al hablar de resiliencia, también se tiene que hablar de resiliencia democrática y aquí la prospectiva tiene un papel fundamental. “Planificar el futuro no significa adivinarlo, sino construir un Estado capaz de actuar cuando el futuro no ocurre como esperábamos”, resaltó Mendoza.
Sobre aprender, expuso que uno de los aprendizajes más importantes que le deja la gestión pública es que nuestros Estados producen una enorme cantidad de información, pero todavía tienen dificultades para convertir información en conocimiento, conocimiento en decisiones y decisiones en aprendizaje institucional.
Finalmente, sobre la importancia de perdurar, destacó que los planes nacionales tienen horizontes de veinte o treinta años y los gobiernos, cuatro o cinco. De esa cuenta, la capacidad estatal también consiste en construir instituciones, acuerdos y conocimiento que sobrevivan a los ciclos políticos, señaló.
“Si la coordinación depende siempre de que una persona llame a cinco instituciones, todavía no hemos construido una institución. Hemos construido una excepción”, sentenció.
