Quince años, flores y nuevos recuerdos para guardar
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Los ojitos les brillaban con cada detalle preparado para ellas. Vestidos, coronas, flores, pastel. Todo fue hecho con mucho amor para *Diana y *Rebeca, dos adolescentes del Programa Especializado para Niñez y Adolescencia Víctimas de Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas Guatemala II.
El salón se llenó de colores pastel. El lila y el rosa de los encajes y los globos llenaron de ternura e ilusión el ambiente. Todas en la residencia estaban emocionadas por celebrar a *Diana y *Rebeca, quienes llevan ya más de tres meses bajo abrigo y protección.
Y ellas también esperaban ese festejo. Se pusieron sus vestidos, arreglaron sus uñas, recibieron sus ramos y coronas y, poco a poco, fueron viviendo esos pequeños momentos que hacen tan especial una fiesta de 15 años.
Hubo puesta de anillos, fotografías, baile y muchas sonrisas. Por unas horas, las preocupaciones quedaron fuera de la mente y ellas simplemente fueron dos quinceañeras disfrutando de una fecha que también merecían recordar con alegría.
Trabajo de corazón
Detrás de cada detalle hubo manos que quisieron hacerlas sentir especiales. El personal de la residencia, con el apoyo de donantes anónimos, se encargó de preparar la celebración y acompañarlas en un día que despertó ilusión, alegría y también muchos sentimientos.
“Celebrar también es una forma de acompañar, es brindarles espacios donde puedan sentirse escuchadas, valoradas y parte de una comunidad que reconoce cada etapa importante de sus vidas”, explicó Arleth Cabrera, administradora de la residencia.
Al final quedaron las flores, las fotografías y seguramente algún momento en específico que les recordará sus 15 años. Pero, sobre todo, quedó un recuerdo bonito en una edad llena de ilusiones, porque acompañar también significa ayudar a construir nuevas memorias, fortalecer sus sueños y recordarles que aún tienen mucho por descubrir, celebrar y vivir.
