Convenio fortalece cooperación para impulsar una agricultura más resiliente e innovadora
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El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), fortalecen su alianza con la suscripción de un Convenio Marco General de Cooperación Técnica, orientado a sumar capacidades y conocimiento para impulsar una agricultura más sostenible, resiliente y preparada ante los desafíos del cambio climático.
El acuerdo fue suscrito por la ministra de Agricultura, Ganadería y Alimentación, María Fernanda Rivera Dávila, y la directora general del CIAT, Maya Rajasekharan Janamma.
Esta cooperación permitirá trabajar en áreas prioritarias para el desarrollo agrícola del país, entre ellas el fortalecimiento de capacidades de técnicos y productores, los servicios agroclimáticos, el manejo sostenible de suelos, agua y bosques, así como el desarrollo de tecnologías y prácticas que ayuden a reducir los riesgos que enfrenta el sector agropecuario.
Para el MAGA, uno de los principales valores de esta alianza es que el conocimiento y la investigación puedan transformarse en herramientas útiles para quienes producen en Guatemala.
El convenio contempla impulsar soluciones innovadoras para la adaptación al cambio climático, fortalecer la gestión de riesgos agrícolas y promover herramientas digitales que faciliten la toma de decisiones en el campo.
Esta visión parte de una experiencia de trabajo que ambas instituciones han construido durante años. Desde 2015, el MAGA y el CIAT han colaborado en el desarrollo de las Mesas Técnicas Agroclimáticas, una iniciativa que comenzó como experiencia piloto en Chiquimula y que actualmente cuenta con 21 mesas en todo el país.
Estos espacios reúnen a investigadores, académicos, extensionistas, líderes comunitarios y productores para analizar información climática, pronósticos y conocimiento local, con el propósito de generar recomendaciones que permitan tomar mejores decisiones para la actividad agrícola.
La cooperación también contempla fortalecer la participación de las comunidades, incorporar un enfoque de género y reconocer la diversidad cultural de los territorios en el desarrollo y transferencia de soluciones.
Con la firma de este convenio, Guatemala da un nuevo paso para que la ciencia y el conocimiento estén cada vez más cerca del campo y contribuyan a una agricultura con mayor capacidad para enfrentar los desafíos del presente y construir oportunidades para el futuro.
