Concierto Entre Voces y Maderas llenó de armonía el Palacio Nacional de la Cultura
Las melodiosas voces del Coro Nacional de Personas con Discapacidad "César Augusto Hernández" y el talento de la Agrupación Marimbística Q’ojonel Soon dieron vida a un concierto que reunió la música coral y los sonidos de la marimba guatemalteca.
La belleza arquitectónica del Palacio Nacional de la Cultura fue el escenario perfecto para el concierto, “Entre Voces y Maderas”, celebrado este lunes 26 de octubre de 2026 en el Patio de la Vida. Bajo la luz de sus lámparas y rodeados de majestuosos arcos y columnas, los integrantes del Coro Nacional de Personas con Discapacidad “César Augusto Hernández” cautivaron con sus melodiosas voces, que encontraron en este espacio una acústica especial para compartir la riqueza de sus interpretaciones.
Bajo la dirección del maestro José Alberto Azurdia Lamadrid, el coro ofreció un repertorio de distintas épocas y estilos musicales. Las armonías vocales dieron vida a composiciones como Algo contigo, Sabor a mí, Todos juntos, Luna llena y La maza, esta última con la participación de los solistas Flor Marroquín, Rodolfo Hernández y José Jaco. La interpretación de cada pieza permitió apreciar el trabajo de las distintas voces y la sensibilidad musical de sus integrantes.
La Agrupación Marimbística Q’ojonel Soon, dirigida por el maestro Maximiliano Boche Fuentes, aportó la calidez y riqueza sonora de la marimba guatemalteca. La destreza de sus intérpretes se hizo presente en obras como Alí Kawoq, El pavo, Alegrías de San Juan y Guatemala en carnaval, con una variedad de ritmos que permitió apreciar la versatilidad del instrumento. La precisión de los marimbistas y su dominio de las baquetas dieron carácter a cada composición.
Melodías que llegaron a lo más profundo
El encuentro entre ambas agrupaciones dio paso a un ensamble en el que las voces del coro se entrelazaron con las notas de la marimba. Melodías como Antigua, Canto a mi Guatemala, Callecitas de San Marcos y Chichicastenango formaron parte de esta interpretación conjunta, en la que cada agrupación aportó su identidad musical para construir una misma armonía.
La presentación adquirió un encanto particular gracias al entorno del Patio de la Vida. Los detalles arquitectónicos del Palacio Nacional de la Cultura, la iluminación nocturna y la presencia de los artistas sobre el escenario acompañaron una velada en la que la expresión vocal y la interpretación instrumental compartieron protagonismo. Los movimientos de los intérpretes y la dirección musical permitieron apreciar el cuidado puesto en cada pieza.
El concierto “Entre Voces y Maderas” reunió dos formas de expresión artística que encontraron un lenguaje común en la música. Con Luna de Xelajú incluida como pieza de cierre en el programa, el encuentro rindió homenaje a las melodías guatemaltecas y al talento de los artistas que, con sus melodiosas voces y la sonoridad de la marimba, dieron vida a esta presentación.
